Cuando Dios decide, nadie lo detiene
Sobre este episodio
La soberanía de Dios no depende del permiso del hombre. Él gobierna con poder absoluto, cumple su voluntad perfecta y nada ni nadie puede detener lo que Él ha determinado.
La soberanía de Dios no depende del permiso del hombre. Él gobierna con poder absoluto, cumple su voluntad perfecta y nada ni nadie puede detener lo que Él ha determinado.