MARTES SANTO: DARÉ MI VIDA POR TI
Sobre este episodio
Pedro, el Apóstol en el que Jesús confió tanto, pone a prueba de manera tan pedagógica esa confianza pero para que Pedro conozca mejor al Señor y se conozca mejor así mismo y pueda alcanzar el cielo cuidando De la Iglesia Cristo. Claro que siempre quiso dar la vida por el Señor, pero confiandooslos sólo en sus fuerzas. Jesús le enseñó que no bastaba con eso, que necesitaría SIEMPRE de las fuerzas de Dios.