LAUDES MIÉRCOLES II DE PASCUA
Sobre este episodio
Dios Padre, ha amado tanto a la humanidad, a cada uno de nosotros, y nos ama con amor eterno, que viéndonos perdidos, envió al Hijo Único, para salvarnos. Unamos nuestro corazón al del Redentor y, oyendo su Voluntad, la cumplamos con la confianza de saber que está con nosotros.