El amor que nunca deja de ser
Sobre este episodio
Quién no ha tenido un jefe 'implacable', que no perdona que lleguemos ni siquiera un minuto tarde al trabajo; o un maestro 'implacable', que nos corrige hasta el más mínimo error. Así también es el amor de Dios: implacable... un amor que nunca deja de ser.