Qué débiles que somos, qué fuerte es Cristo
Sobre este episodio
El diablo no es el dueño de nada ni tiene poder para dar nada, excepto ilusiones. Sin embargo, le promete a Jesús las mismas cosas que su Padre le había prometido. Con nosotros hace lo mismo: nos cautiva con sus falsas promesas e ilusiones para apartarnos de Dios. Pero cuando somos débiles, Jesús es fuerte por nosotros.