Nadie siembra sin esperanza
Sobre este episodio
¿Qué sucede cuando morimos? Para los creyentes, el pecado se queda en la tumba porque el pecado no es eterno. Aunque seremos sembrados en corrupción, Dios nos levantará, y sin que perdamos la esencia de lo que somos, nos dará un cuerpo libre de corrupción. Esa será nuestra restauración total y definitiva para toda la eternidad. Esa será la hora del reencuentro de todos los hermanos y hermanas del pueblo de Dios. Viviremos eternamente sin pecado, sin dolor, y con Cristo en medio de nosotros.