El tiempo trae regalos — aunque no lo parezca
Sobre este episodio
El título es una frase que me dije a mí mismo en uno de los momentos más difíciles de estos últimos años. En este episodio: por qué desde adentro del dolor es genuinamente difícil imaginar que las cosas pueden ser diferentes, los regalos concretos que el tiempo trajo disfrazados de soledad, fracaso y pérdida de identidad, por qué el tiempo no cura solo y qué sí hace, y un balance honesto de dónde estoy dos años después de que todo se cayó. No llegué a un destino. Sigo en el camino. Pero hay algo que cambió fundamentalmente y de eso trata este episodio. Gracias por haber llegado hasta aquí.