Redención
Sobre este episodio
No podemos pagar el precio de nuestra propia redención ya que, en términos espirituales, estamos en bancarrota, endeudados sin remedio con Dios.
No podemos pagar el precio de nuestra propia redención ya que, en términos espirituales, estamos en bancarrota, endeudados sin remedio con Dios.