El arte de huir por la ventana
Sobre este episodio
David no se quedó a demostrar nada. Corrió. Y en el desierto, Dios lo formó para ser rey. Tal vez hoy necesitas escuchar esto: no estás fracasando por salir. Estás obedeciendo. Tu desierto no es un castigo. Es el lugar donde Dios te quitará las costumbres de Saúl y te pondrá el corazón de rey.