Orar con los salmos: salmo 29
Sobre este episodio
Reflexiones tomadas del libro "busco tu rostro" de Carlos G. Vallés. Es entendible, a veces los sentimientos nos gobiernan, nos hacen olvidar que la vida trae consigo altos y bajos y que nada es para siempre, ni la tormenta ni la calma, sin embargo, seguimos buscando el Rostro del Señor para encontrar la forma de gobernar apropiadamente el dolor que nos generan los cambios abruptos en nuestras emociones y la incertidumbre que no nos deja avanzar con paz. Este salmo nos recuerda que aún sintiendonos mal o tristes o abrumados Dios nunca aparta su mirada de nuestros corazones y nos regala el amanecer justo después de la hora más oscura de la noche.