Parábola de los viñadores asesinos III. La poda
Sobre este episodio
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Es necesario podar todo lo personal que haya crecido desmesuradamente, para que nos identifiquemos con Jesús. De ahí que no debiéramos sacralizar a nadie, ni a nada, si ha crecido de tal forma que no muestre la sencillez del Evangelio.