Unidos en Gracia
Sobre este episodio
¿Qué tal si lo mismo que nos divide es también lo que puede unirnos? Este mensaje profundiza en Efesios 2, donde se nos recuerda que la salvación no es algo que ganamos mediante el esfuerzo, la práctica religiosa o el desempeño moral. Es un regalo de gracia, recibido a través de la fe.Pero aquí es donde se vuelve fascinante: esa misma gracia no nos deja igual. Una fe viva en un Salvador vivo no puede quedarse contenida. Se derrama en acciones, en amor y en la disposición de cruzar las líneas que la naturaleza humana traza entre las personas. Somos salvados no solo de algo, sino para algo. Las buenas obras que Dios preparó de antemano para nosotros no son una escalera por la que subimos para alcanzarlo; son el desbordamiento natural de un corazón que verdaderamente ha sido transformado. Si nos encontramos preguntándonos si nuestra fe es real, este mensaje nos ofrece un espejo claro y honesto en el cual mirarnos.