Oigo Voces 09-02-24
Sobre este episodio
Resurrección del carnaval El sol salía de noche, los muertos huían de sus sepulturas, cualquier bufón era rey, el manicomio dictaba las leyes, los mendigos eran señores y las damas echaban llamas. Y al final, cuando llegaba el miércoles de ceniza, la gente se arrancaba las máscaras, que no mentían, y volvía a ponerse las caras, hasta el año siguiente. En el siglo dieciséis, el emperador Carlos dictó en Madrid el castigo del carnaval y sus desenfrenos: Si fuera persona baja, cien azotes públicos; si noble, al destierro por seis meses… Cuatro siglos después, el generalísimo Francisco Franco prohibió el carnaval en uno de sus primeros decretos de gobierno. Invencible fiesta pagana: cuanto más la prohibían, con más ganas volvía. EDUARDO GALEANO