La cúpula de la Guardia Civil, imputada
Sobre este episodio
Pese a los empeños del PSOE por vender a la opinión pública que la corrupción generalizada no existe, la acumulación de altos cargos de la Administración pública imputados evidencia que la corrupción del sanchismo lo carcome todo. Tal es la carcoma que el juez Pedraz ha llamado a declarar como investigados por el caso Leire a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y al director adjunto operativo del cuerpo , Manuel Llamas. Según la investigación, la cúpula de la Guardia Civil habría actuado de forma ilegal para obstaculizar o dificultar el trabajo de la Unidad Central Operativa (UCO) en causas de corrupción que afectan al PSOE y al entorno del Gobierno. Entre los indicios que maneja el juez se encuentran contactos y reuniones de Mercedes González con Leire Díez , quien presumía de tener «control absoluto sobre la cúpula de la Dirección General de la Guardia Civil», en concreto sobre su directora. La presunción de inocencia pertenece al ámbito jurídico. Pero en el plano político las dimisiones son obligatorias. No se han producido, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska , ha blindado a los altos cargos presuntamente corruptos. La resistencia del Gobierno a costa de la erosión del Estado. Lo analizamos en Objetivo directo con Álvaro Nieto, Carlos Dávila, Enrique Recio, Pelayo Barro y Agustín Domínguez , portavoz de Jucil.