Un accidente no detuvo su camino: hoy compite a nivel nacional
Sobre este episodio
Las medallas se ven. Los trofeos se ven. Lo que casi nunca vemos es todo lo que una persona tuvo que soportar antes de conseguirlos. Filipo Bernardo Rojas tiene 17 años y ya sabe que perseguir una meta puede exigir mucho más que talento. Cuando tenía ocho años, mientras jugaba futbol, una piedra impactó directamente en su ojo izquierdo. La lesión fue grave: perdió el cristalino y durante meses tuvo que acudir constantemente a revisión médica. Su relación con el deporte pudo haber cambiado por completo. Pero Filipo siguió. Practicó taekwondo, jugó futbol, llegó a realizar visorías y formar parte de un equipo. Durante años, el gimnasio era solamente un complemento para mejorar su rendimiento. Hasta que un día asistió como espectador a una competencia de fisicoculturismo. Algo cambió. Lo que inicialmente había ido a observar terminó convirtiéndose en un nuevo objetivo. Comenzó a prepararse específicamente para competir y, apenas cuatro meses después, llegó su primera competencia estatal. El resultado: dos primeros lugares y un segundo lugar. Después vinieron nuevas competencias, clasificaciones y la oportunidad de representar a Oaxaca en campeonatos nacionales. Pero este episodio de Oaxagenios en Potencia no trata solamente de músculos, competencias o trofeos. Trata de lo que sucede cuando alguien decide tomarse en serio una meta. Filipo habla de entrenamientos, alimentación, cansancio, preparación, costos, horas de trabajo y momentos en los que la mente también comienza a exigir respuestas. Porque subir unos minutos a una tarima puede significar meses haciendo cosas que nadie está viendo. Y ahí aparece una de las ideas más importantes de su historia: aprender a aguantar el proceso. Filipo reconoce que no todas las personas a su alrededor entendieron lo que quería hacer. Hubo compañeros e incluso familiares que no apoyaron su decisión. Pero él tenía claro que era su sueño. Y continuó. No porque todos los días fueran fáciles. No porque siempre tuviera ganas. Sino porque entendió que una meta también exige permanecer cuando todavía no existen resultados. Detrás de él también hay algo fundamental: una familia que ha acompañado sus distintas etapas deportivas, que lo ha apoyado emocional y económicamente y que ha estado presente incluso en las partes del camino que normalmente no aparecen en una fotografía con una medalla. Hoy Filipo ya está pensando en el siguiente paso. Quiere estudiar Nutrición , especializarse en el área deportiva y algún día convertirse en campeón nacional, combinando lo que aprende dentro del deporte con aquello a lo que quiere dedicarse profesionalmente. Tiene 17 años. Todavía le falta muchísimo camino. Y justamente de eso se trata Oaxagenios en Potencia . No buscamos solamente historias de jóvenes que ya consiguieron algo extraordinario. Buscamos a quienes están construyendo aquello en lo que pueden convertirse. Porque detrás de cada resultado existe un proceso. Y detrás de cada joven que decide seguir adelante, incluso cuando las cosas se complican, puede existir una historia capaz de hacer que alguien más también se atreva a intentarlo. 🎙️ Oaxagenios en Potencia | Segunda Temporada Historias de niñas, niños y jóvenes que están demostrando que el talento de Oaxaca merece ser visto, reconocido e impulsado. Porque el futuro también se construye paso a paso.