Mensaje: “Es hora de moverse”.
Sobre este episodio
Hay momentos en la vida en los que Dios nos llama a movernos. A veces nos pide dejar una relación tóxica. Otras veces nos llama a comenzar un ministerio, restaurar un matrimonio, perdonar una ofensa, emprender un proyecto, compartir nuestra fe o dar un paso de obediencia que nos saca de nuestra zona de comodidad. Lo interesante es que muchas veces el mayor problema no es que no escuchamos a Dios. El problema es que escuchamos a Dios, pero permitimos que el miedo tenga la última palabra.