¿Y si no lo haces por amor?
Sobre este episodio
¿Cuántas veces has seguido defendiendo una relación, una decisión o una postura simplemente porque reconocer que te habías equivocado significaba admitir: “Quizá me equivoqué.” y no quisiste parecer TONTA. Porque a veces no queremos tener razón. Queremos no sentirnos tontas.