El butrón canino.
Sobre este episodio
La Dama de lo Visceral recuerda el día en que su perra, siendo apenas un cachorro, decidió hacer “obra nueva” en casa. La vecina creyó que estábamos haciendo un butrón, las paredes demostraron ser de bajo presupuesto y la perra excavó como si hubiera descubierto un yacimiento arqueológico. Siete años después, aún conservamos el agujero tapado con brilli brilli como medalla al mérito canino.