T1 E2: Los elogios
Sobre este episodio
En este episodio hablamos sobre los elogios, específicamente sobre las creencias que transmiten y cómo afectan a los niños, su creatividad y su motivación. Conoce más sobre los autores y estudios mencionados: Alfie Kohn es un autor y conferencista estadounidense especializado en educación, crianza, motivación y comportamiento humano, conocido por cuestionar el uso de premios, castigos, competencia y elogios como herramientas para motivar a niños y estudiantes. Ken Robinson fue un educador y autor británico conocido por defender que la educación debe cultivar la creatividad, los talentos individuales y la diversidad de formas de aprender. En The Element y en su charla TED Do Schools Kill Creativity? cuestionó los sistemas educativos demasiado centrados en resultados académicos estandarizados y planteó que las personas florecen cuando encuentran aquello que combina lo que se les da bien con lo que realmente les apasiona. Amabile (1979) estudió cómo la expectativa de ser evaluado puede afectar la creatividad. En su experimento, estudiantes universitarias realizaron una tarea artística y quienes creían que su trabajo sería juzgado produjeron obras que luego fueron calificadas como menos creativas que las de quienes trabajaron sin esperar evaluación, sugiriendo que la presión evaluativa puede interferir con la motivación intrínseca y la creatividad. Lepper, Greene y Nisbett (1973) estudiaron qué pasa cuando se recompensa a niños por una actividad que ya disfrutaban. Encontraron que quienes esperaban recibir una recompensa por dibujar mostraban después menos interés espontáneo por volver a dibujar que quienes no habían esperado recompensa, un resultado clásico sobre cómo las recompensas externas pueden reducir la motivación intrínseca. Mueller y Dweck (1998) compararon qué ocurre cuando a niños se les elogia por su inteligencia frente a su esfuerzo. Después de enfrentarse a tareas difíciles y experimentar fracaso, quienes habían sido elogiados por ser “inteligentes” mostraron menos persistencia, menos disfrute y peor desempeño posterior, mientras que el elogio centrado en el esfuerzo favoreció una respuesta más orientada al aprendizaje. Henderlong y Lepper (2002) revisaron décadas de estudios sobre elogios y motivación intrínseca. Concluyeron que el elogio no es bueno o malo por sí mismo: sus efectos dependen de cómo se formule. Tiende a ser más beneficioso cuando es sincero, específico y centrado en aspectos que el niño puede controlar, y puede ser contraproducente cuando se siente manipulador, exagerado o basado en comparaciones con otros. Gracias por escuchar Nacemos Completos