Cuando el Invisible se hizo visible
Sobre este episodio
El rostro de Dios no se halla en la distancia, sino en la ternura de Cristo, el Verbo hecho carne, lleno de gracia y verdad.
El rostro de Dios no se halla en la distancia, sino en la ternura de Cristo, el Verbo hecho carne, lleno de gracia y verdad.