Día 288 | Hebreos 2
Sobre este episodio
No te alejas de golpe; derivas lentamente. Pero Cristo se hizo humano, murió y resucitó para liberarte del temor a la muerte. Ahora intercede por ti como Sumo Sacerdote fiel. No te mires a ti misma; aférrate a Él. Tu esperanza está en Él.