El Monstruo de las 21 Caras: el misterio que sacudió Japón
Sobre este episodio
En marzo de 1984, Osaka parece acercarse a un borde: el presidente de la dulcería Glico desaparece y reaparece para desatar un velo de terror. El Monstruo de las 21 Caras envía cartas amenazantes que prometen convertir la dulzura en miedo, y las ventas se tambalean ante caramelos envenenados y etiquetas falsas. La policía monta una caza enorme, persiguiendo un rostro que aparece y se escurre—un hombre de ojos de zorro—hasta que la sombra parece repetirse en cada entrega y cada tienda. ¿Qué quiere decir realmente esa voz que se multiplica entre almacenes, bancos y calles? En 1985, el costo humano estremece a la nación: el superintendente Shoji Yamamoto se quita la vida, dejando una nota de culpa que no le pertenece. Al día siguiente, las cartas cesan y el monstruo parece disolverse; sin arrests ni confesiones, el misterio persiste. ¿Fue una mente maestra aislada o una red coordinada que sembró la duda en la vida cotidiana? Misterios Ocultos nos recuerda que, incluso en ciudades ordenadas, la certeza puede ser solo una ilusión, y el miedo, una voz que no se apaga.