Xoloitzcuintle: El perro sagrado del Mictlán.
Sobre este episodio
Hoy, en pleno apogeo de esta temporada sagrada, cuando los altares se visten de manteles picados y el pan de muerto adorna las mesas de millones de hogares, debemos regresar al principio de ese laberinto subterráneo. Recordarán que el primer gran obstáculo para las almas era un río ancho, furioso y oscuro llamado Chiconahuapan. Un caudal imposible de cruzar a nado. Para atravesar esas aguas traicioneras, el alma humana no podía valerse de sus propias fuerzas. Necesitaba un compañero. Un ser sagrado moldeado a partir de una astilla del hueso de la vida por el mismísimo dios del relámpago y la transformación. Un guardián de piel azabache, mirada sabia y cuerpo caliente que prometió fidelidad más allá de la tumba. Acompáñenme en este viaje a través de los ojos de este ser de piel azabache… Créditos a quien corresponda… Recuerda compartir con nosotros historias llenas de misterio que a ti o a tu familia les hayan ocurrido. Síguenos en nuestra página de Facebook: https://www.facebook.com/profile.php?id=61566540076776&mibextid=wwXIfr