JESÚS SANA AL SIERVO DE UN CENTURIÓN
Sobre este episodio
Se hace evidente que la sanidad del siervo del Centurión no se debió a la fe del siervo ni a las buenas obras del Centurión sino a la soberana voluntad del Señor que siempre le condujo a cumplir su misión en la tierra: Buscar y salvar lo que se había perdido.