De la reacción al autocontrol | Episodio 89
Sobre este episodio
Antes de que leas de qué va este episodio, quiero darte las gracias por tu paciencia, este 24 de junio de 2026, Venezuela mi país de nacimiento, sufrió una tragedia terrible por un doble terremoto que destruyo más de 58.000 edificios residenciales, hoteles, de oficinas y comerciales. Las víctimas han sido muchas, esto nos ha desgarrado el alma a los venezolanos y necesitábamos ayudar e intervenir como mejor pudiéramos, desde el lugar en el que estuviéramos. Esa es la razón de este silencio, en esta temporada. Gracias por su paciencia y por estar presentes, aún cuando no ha sido tan fácil, ustedes se quedaron. Gracias. .............................. ¿Alguna vez dijiste o hiciste algo por impulso y pasaste días solucionando el desastre? Te cuento: No fue falta de inteligencia, fue falta de autorregulación emocional. En este episodio analizamos por qué las emociones no son tu enemigo, sino la información neurocientífica más valiosa para tomar decisiones estratégicas. Desmantelamos el mito de que "sentir es ser débil" y te enseño a transformar tu intensidad emocional en tu mayor activo de liderazgo personal y profesional. LO QUE APRENDERÁS EN ESTE EPISODIO: • La diferencia biológica entre tener una emoción y actuar impulsivamente (y por qué Antonio Damasio demostró que sin emociones no hay decisiones). • Los 5 pilares de la Inteligencia Emocional de Daniel Goleman aplicados a la vida real (sin teoría aburrida). • La lección de autorregulación del caso Serena Williams en el US Open: De la explosión al dominio absoluto. • Ejercicio práctico: El "Diario Emocional de Tres Preguntas" (20 días para cambiar tu autoconocimiento). 🚀 ¿Quieres llevar tu liderazgo e inteligencia emocional al siguiente nivel? Conoce el Programa Máxima Potencia y transforma tu vida y tu negocio desde la raíz: 👉 https://lauracarvajal.com No olvides suscribirte a "Mente a Máxima Potencia", dejar tus 5 estrellas en Spotify/Apple Podcasts y compartir este episodio con alguien a quien ese "segundo de pausa" le vendría de maravilla. 😉