Viviendo sin temor cuando estamos comprometidos con Dios
Sobre este episodio
El temor nos paraliza. A veces las amenazas y la presión de los que nos rodean condicionan nuestra vida. Sólo cuando vivimos una relación con Dios continuada y genuina podemos estar firmes a la hora de expresar esa relación tanto a nivel privado como público. Eso es lo vivió Daniel, tal y como se relata en el capítulo 6 de su libro, cuando fue puesta a prueba su fe y su integridad, hasta el punto de ser arrojado al foso de los leones.