La Solución de Dios ante los valles oscuros de la vida
Sobre este episodio
Aún en nuestros valles más oscuros, nuestros días más oscuros, Dios está allí. “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento”. Salmos 23:4. Y es que la vida es una mezcla de dolor y placer, victorias y derrotas, éxitos y fracasos, cimas de montañas y valles. Hoy vamos a examinar el antídoto de Dios para los Valles Oscuros de la vida. Descubre más en www.vidaparalasierranorte.com