Nº 391 OCTUBRE 2013: La última camisa no tiene bolsillos
Sobre este episodio
En una antigua iglesia estaban expuestas cuatro calaveras. Debajo se leía una inscripción que planteaba la pregunta cuál de las cuatro había sido de un necio, cuál de un sabio, de un mendigo y de un rey. Con la muerte ya no había diferencia. Es innegable que a todos la muerte nos va a llegar. Nadie sabe cuándo será el momento en que le tocará ni conocemos la manera. Y para todos vale de la misma manera que la última camisa no tiene bolsillos; “porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar” (1 Timoteo 6:7). Más bien “está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (Hebreos 9:27). Pero pese a toda la desgracia, sufrimiento y angustia que nuestra mortalidad trae, ¡hay esperanza! Existe un Dios vivo y verdadero. Si nos dirigimos hacia él, recibimos consuelo, nos infunde confianza y seguridad, tenemos perspectiva y un futuro glorioso. ¡La muerte no tiene la última palabra!