Los Caminos de Dios son perfectos
Sobre este episodio
En 1996, en la sala de espera de una clínica, una mujer firmó un protocolo experimental para salvar la vida de su padre. Al día siguiente, en el Patio de Comidas del Alto Palermo, le escribió una carta a Dios con un solo pedido. La olvidó durante seis años. Cuando la encontró, empacando todo para emigrar, entendió que cada cosa que había vivido —el embarazo imposible, el bebé prematuro, la fecha de una cesárea— había sido la única manera en que su pedido podía cumplirse. Esta es la historia de cómo Dios responde. No siempre como esperamos. Pero siempre a tiempo. medium.lazosvisibles@gmail.com