Un corazón contaminado
Sobre este episodio
El Señor indica explícitamente que lo que contamina al hombre es lo que sale de su corazón. Así que, no debemos preocuparnos tanto por las cosas exteriores, ya que éstas no pueden contaminarnos. Más bien, debemos prestar mucha atención a lo interior, ya que eso sí puede contaminarnos.