AGO 02-2019 Meditación Diaria #1691 Ofensor y ofendido
Sobre este episodio
Perdonar es restablecer una relación dañada a causa de una ofensa. Sin ofensa no hay perdón. Quien no ofende o se ofende, no tiene nada que perdonar. Ofender es dañar la relación. En la ofensa hay dos polos, el ofensor y el ofendido. Si la ofensa sale del ofensor y no llega al ofendido, éste, por tanto, no tiene nada qué perdonar. El ofensor debe perdonarse y ser perdonado, pues la ofensa salió de él. Por cultivar mi armonía interior, vivo preparado para que cualquier ofensa, por grave que sea, no llegue a mí. Y así hago superfluo el perdón... Autor: Padre Hernando Uribe Carvajal