AGO 5-2020 -- Meditación Diaria #447 Un sabio de verdad
Sobre este episodio
La sabiduría surge de la conjunción de los conocimientos con la experiencia, los valores, las acciones, creencias, emociones, deseos, principios, sentimientos... Todo ello equilibrado armónicamente. Esto supone una capacidad notable de escucha, sensibilidad, atención, hacia la realidad, hacia la vida en sí. En este tipo de consideraciones radica parte de la diferencia entre la persona instruida y culta, y el sabio. El primero puede hacer alarde de acumular muchos conocimientos. Pero el sabio -que, además, no suele alardear- es quien sabe combinar los conocimientos de los que dispone con la experiencia vital que les da verdadero sentido. Lamentablemente, en demasiadas ocasiones es difícil hallar en nuestras universidades un entorno adecuado para la formación de la vocación a la sabiduría. Seguramente forman a buenos profesionales, pero promueven pocos sabios. Por ello, los sabios son escasos y probablemente haya que reconocerlos a nuestro alrededor desde las claves de la discreción, la prudencia y la lucidez.