Aquí están sus dioses.
Sobre este episodio
Hoy mi petición al Señor sigue siendo: Ay de mí, terco corazón, ¿por qué sigues idolatrando falsosdioses? Ay de mí, terco corazón, ¿por qué sigues adorando en terreno baldío donde nada florece? Adora a Dios, el único fiel y verdadero, al que permanecepara siempre. Pon tu esperanza en Él. Aleja de mí, oh Dios este corazón idolátrico que solo buscaplaceres efímeros. Has que mi mirada no se desvíe de tu precioso hijo Jesús, elsalvador, mi redentor. Derriba los altares paganos de mi corazón. Aparta de mi toda maldad y transforma mi terco corazón.