Refugio Domingo: Para cuando el silencio pesa
Sobre este episodio
A través de cuatro poemas que nacen del búnker, te cuento sobre esas soledades antiguas que arrastramos desde la infancia, la asfixia de los encierros cotidianos y cómo la imaginación y la creación constante son nuestra única e indestructible libertad. También hay un espacio para dar gracias a las manos abiertas que sanan (un abrazo infinito a la asociación Mateadas) y una certeza absoluta: mientras estemos en movimiento, segundo a segundo, el alma sigue viva y con la capacidad intacta de amar.