UN DIA SIN PENDEJOS
Sobre este episodio
Se fue a dormir molesta, harta, enojada, frustrada y con los ojos llorosos. Aventó los cojines al suelo y se ocultó debajo de las cobijas deseando con todas sus fuerzas que se extinguieran todos los pendejos en el mundo. Lloró hasta quedarse dormida y sin aliento.