El milagro económico de Wörgl
Sobre este episodio
Imagina que tienes un billete en el bolsillo que pierde valor si no lo gastas rápido. ¿Qué harías? Seguramente correr a comprar algo o pagar tus deudas inmediatamente. Esa fue la genial y arriesgada idea de Michael Unterguggenberger, el alcalde de Wörgl, Austria, en 1932. En plena Gran Depresión, con el ayuntamiento en bancarrota y el paro disparado, el alcalde decidió imprimir su propio dinero local. Pero tenía un truco: para que el billete siguiera siendo válido, había que pegarle un sello cada mes que costaba el 1% de su valor. Esto castigaba el ahorro y obligaba a que el dinero circulara a una velocidad vertiginosa. El resultado fue asombroso. Mientras el resto del país se hundía, en Wörgl se asfaltaron calles, se mejoró el alcantarillado y se construyó un puente de hormigón. El desempleo desapareció casi por completo porque el dinero no paraba de moverse de mano en mano. Una curiosidad histórica: El éxito fue tal que se le conoció internacionalmente como el "Milagro de Wörgl" y el primer ministro francés viajó a verlo en persona. Sin embargo, el Banco Nacional de Austria, temiendo perder su monopolio sobre la emisión de moneda y que el sistema se descontrolara por todo el país, demandó al ayuntamiento y prohibió el experimento, obligando al pueblo a volver a la crisis. Fuentes de información: Museo Regional de Wörgl, London School of Economics Para seguir aprendiendo sobre economía y finanzas de forma sencilla, visita nuestro portal de educación financiera: https://www.edufinet.com/ Suscríbete al canal para mejorar tu cultura financiera.