EL RECHAZO DE 19.000 MILLONES DE DÓLARES
Sobre este episodio
Facebook decidió que no era lo suficientemente bueno para trabajar con ellos y, cinco años después, tuvieron que pagarle 19.000 millones de dólares para que no los destruyera. En 2009, Brian Acton pidió empleo en las oficinas de Mark Zuckerberg, pero lo rechazaron. Lejos de rendirse, se unió a un amigo y creó una aplicación de mensajería sencilla, sin anuncios y privada. WhatsApp creció tanto que en 2014, Facebook admitió su error estratégico y pagó una de las cifras más altas de la historia para comprar a la competencia que ellos mismos habían rechazado. Pero la historia no acaba ahí: años después, Acton abandonó la compañía por principios éticos. Renunció a 850 millones de dólares solo para proteger la privacidad de los usuarios. Es la prueba de que un "no" de la empresa de tus sueños puede ser el primer paso para terminar obligándolos a pagar por tu éxito. Fuentes de información: Forbes, TechCrunch, Wired