Columna – Ana Bejarano- La Opinión.
Sobre este episodio
El silenciamiento violento de Colmenares apagó una voz trascendental en la región, pero no a su legado que continuó en manos de sus hijos y nietos.
El silenciamiento violento de Colmenares apagó una voz trascendental en la región, pero no a su legado que continuó en manos de sus hijos y nietos.