Cruzar el Rubicón: el punto de no retorno
Sobre este episodio
En enero del 49 a.C., Julio César se detuvo ante un río pequeño que separaba dos mundos. Cruzarlo era declarar la guerra a Roma. No cruzarlo, rendirse. Una decisión irreversible que cambió la historia de Occidente y dejó en nuestro idioma una frase que aún usamos hoy: Alea iacta est . Pero este episodio es también una reflexión filosófica sobre los umbrales que todos hemos cruzado: esos instantes en que la historia personal cambia para siempre. Lutero, Rosa Parks, Gorbachov... distintas épocas, la misma decisión. Historia, filosofía y reflexión en quince minutos. ¿Hay algún río que llevas tiempo mirando desde la orilla? Historias cortas para reflexiones largas.