José José: El Arco y La Cuerda
Sobre este episodio
La voz de José José se construyó sobre un equilibrio imposible de sostener indefinidamente. La misma tensión muscular que permitió sostener notas de cuarenta segundos, transitar tres octavas sin quiebres y convertir el bolero en arquitectura sonora, fue la que desgastó el cuerpo que la producía. No hubo caída ni redención. Hubo un instrumento humano llevado a su límite técnico hasta que el límite cedió.