Lo que necesito hoy es: SER PERDONADO
Sobre este episodio
¿Cuándo fue la última vez que dijiste, sin vueltas, "me equivoqué, hice mal"? Sin un "pero". Sin un "lo que pasa es que". Todos somos campeones para no llamar las cosas por su nombre: al pecado lo disfrazamos de "error", de "mal día", de "el otro empezó". Y ahí está la trampa: lo que disfrazo, no se limpia. Hoy, a partir de 1 Juan 1:8-9 y Mateo 5:23-24, descubrimos tres verdades: antes de pedir perdón tengo que dejar de mentirme; cuando nombro lo real recién ahí me siento limpio de verdad; y la misma honestidad que tengo con Dios la necesito con la gente que lastimé.