Demasiado esfuerzo para tan poca recompensa
Sobre este episodio
A veces te quedas mirando el techo por la noche y haces un cálculo silencioso. Miras lo que cuesta llegar a fin de mes, sostener un techo o simplemente respirar en un mundo que parece romperse por las esquinas, y luego miras lo que recibes a cambio. No es pereza, ni falta de voluntad; es el peso de notar que el esfuerzo requerido para sobrevivir está superando con creces la alegría de estar vivo.En este video le ponemos palabras a una fatiga que no es física, sino ontológica. Un cansancio profundo que comparten especialmente las nuevas generaciones al observar el decaimiento de lo económico, lo ambiental y lo comunitario. No buscamos dar soluciones rápidas ni frases de autoayuda vacía. Solo nos sentamos a mirar de frente esa incómoda verdad que muchos sostienen en silencio: el momento en que la existencia deja de sentirse como un disfrute y pasa a convertirse en una resistencia estoica.Una reflexión íntima para quienes, a pesar de todo, siguen funcionando por fuera mientras albergan una pregunta demasiado pesada por dentro. Gracias por ser parte de esta comunidad