El fuego que nos hizo humanos
Sobre este episodio
Un descubrimiento en la cueva Wonderwerk, en Sudáfrica, podría cambiar lo que sabemos sobre el origen del uso humano del fuego. Mediante una técnica innovadora que detecta la luminiscencia de huesos fósiles quemados, los investigadores han encontrado indicios de que nuestros antepasados ya utilizaban el fuego hace entre 1,07 y 1,79 millones de años. Los responsables probablemente fueron grupos de Homo erectus , capaces de recoger brasas producidas de forma natural, transportarlas hasta zonas profundas de la cueva y mantenerlas encendidas. Aunque todavía no se sabe si podían crear fuego por sí mismos, sí parece claro que aprendieron a conservarlo y aprovecharlo para obtener calor, protección frente a depredadores y, posiblemente, mejorar la preparación de los alimentos. El hallazgo transforma la imagen que tenemos de aquellos primeros homínidos. No eran simples espectadores de la naturaleza: observaban, aprendían y convertían un fenómeno peligroso en una herramienta cotidiana. Además, reunirse alrededor del fuego pudo favorecer la cooperación, la comunicación y los primeros vínculos sociales complejos. Mucho antes de las ciudades, la escritura o la agricultura, una pequeña brasa protegida en la oscuridad de una cueva pudo representar uno de los primeros grandes pasos de la inteligencia humana. El fuego no solo iluminó la noche: también comenzó a iluminar nuestro camino como especie.