Miguel Hernández: Las abarcas desiertas
Sobre este episodio
Locución: Manuel López Castilleja Música: Saint-Saëns_The Swan Youtube.com Por el cinco de enero, cada enero ponía mi calzado cabrero a la ventana fría. - Y encontraba los días que derriban las puertas, mis abarcas vacías, mis abarcas desiertas. - Nunca tuve zapatos, ni trajes, ni palabras: siempre tuve regatos, siempre penas y cabras. - Me vistió la pobreza, me lamio el cuerpo el rio y del pie a la cabeza pasto fui del rocío. - Por el cinco de enero, para el seis, yo quería que fuera el mundo entero una juguetería. - Y al andar la alborada removiendo las huertas, mis abarcas sin nada, mis abarcas desiertas. - Ningún rey coronado tuvo pie, tuvo gana para ver el calzado de mi pobre ventana. - Toda gente de trono, toda gente de botas se rió con encono de mis abarcas rotas. - Rabié de llanto, hasta cubrir de sal mi piel, por un mundo de pasta y unos hombres de miel. - Por el cinco de enero de la majada mía mi calzado cabrero a la escarcha salía. - Y hacia el seis, mis miradas hallaban en sus puertas mis abarcas heladas, mis abarcas desiertas.