Ángel González: El campo de batalla
Sobre este episodio
Locución: Manuel López Castilleja Música: Chopin_E Minor Prelude Youtube.com Hoy voy a describir el campo de batalla tal como yo lo vi, una vez decidida la suerte de los hombres que lucharon muchos hasta morir, otros hasta seguir viviendo todavía. No hubo elección: murió quien pudo, quien no pudo morir continuó andando, los árboles nevaban lentos frutos; era verano, invierno, todo un año o más quizá, era la vida entera aquel enorme día de combate. Por el Oeste el viento traía sangre, por el Este la tierra era ceniza, el Norte entero estaba bloqueado por alambradas secas y por gritos, y únicamente el Sur, tan sólo el Sur, se ofrecía ancho y libre a nuestros ojos. Pero el Sur no existía: ni agua, ni luz, ni sombra, ni ceniza llenaban su oquedad, su hondo vacío: el Sur era un inmenso precipicio, un abismo sin fin de donde, lentos, los poderosos buitres ascendían. Nadie escuchó la voz del capitán porque tampoco el capitán hablaba. Nadie enterró a los muertos. Nadie dijo: "dale a mi novia esto si la encuentras un día" Tan sólo alguien remató a un caballo que, con el vientre abierto, agonizante, llenaba con su espanto el aire en sombra: el aire que la noche amenazaba. Quietos, pegados a la dura tierra, cogidos entre el pánico y la nada, los hombres esperaban el momento último, sin oponerse ya, sin rebeldía. Algunos se murieron, como dije, y ,los demás, tendidos, derribados, pegados a la tierra en paz al fin, esperan ya no sé qué -quizá que alguien les diga: "amigos, podéis iros, el combate..." Entre tanto, es verano otra vez, y crece el trigo en el que fue ancho campo de batalla.