Leopoldo Marechal: Oda didáctica de la mujer
Sobre este episodio
Locución: Manuel López Castilleja Fondo musical: Kai_Engel_When_the_Lights_Came_On jamendo.com Por eje de la tierra la pusieron, de norte a sur atravesada. El mundo gira sobre su mujer. Escritos en su tabla resplandecen los números primarios de la tierra: el número que aguza las pasiones del viento y encabrita las aguas; el número que da primaveras al mal y verdor a la guerra; el que dice los pesos y medidas que a las armas convienen; el que sabe los límites exactos del amor con su sombra, y el que renueva y lustra la mocedad violenta de los días. Guardadora de números la llamen los que aprendan Mujer. Hacia el norte limita con el cielo, llorada realidad, ángel crecido; al sur con la sabrosa pesadez de la tierra, al este con el árbol, con el buey al oeste. Así la procelosa realidad tiene su costa firme en la mujer: en la mujer aviva su color y sonido y enciende su coraje. La mujer dice “Rosa”, y en otro nacimiento se confirma la rosa. Fraternidad gozada de las tres dimensiones y los cuatro elementos: así diga el que aprende la mujer y su número. Porque tiene del Agua desnudo el cuerpo y ágil el talón; y sin perder su integridad . cobra la forma de los vasos; y del mar cejijunto aprende guerras, o el gracioso talante, de la lluvia. Como el Aire, levanta de sí misma su viento. Sabe, como la Tierra, dar una faz al día y otra faz a la noche; y ejerce, como el Fuego, la virtud de templar los metales. Después, sobre nosotros, viento, lluvia y hoguera, la mujer; y la noche y el día, y sal en nuestros ojos o canto en nuestra lengua. Un misterio la sigue: quien lo toque nacerá para siempre. De “Odas para el hombre y la mujer” 1929