Agustín García Calvo: De Ismena
Sobre este episodio
Locución: Manuel López Castilleja Fondo musical: Rob_Costlow_Meant_to_Be jamendo.com La voz de la razón me manda: si el mundo quieres conocer, primero muchacho a ti mismo, conócete. No es fácil esta tarea, al que conoce conocer. Cuando ya lo veo, deja de ser aquél que ve. Mas, ¡ea!. Sepamos quién soy, aunque no sea yo el que lo sé. Tiene sus números el alma. Dos es primero, porque es su padre y su madre que a medias le han dado el ser. Pero al ser su madre y su padre y los dos juntos a la vez, es también el alma inevitablemente tres. La vida y la ley de la vida, y el amor de la vida y la ley. Soy dos!, me digo, el uno y el otro. Soy dos, me lo digo segunda vez conmigo mismo en amor y guerra. Soy dos, tres veces me lo diré. Y el que lo dice ni es uno ni otro, otro tercero tendrá que ser. Soy tres, soy tres, me lo digo dos veces para enterarme bien. Y como dicen que da lo mismo tres veces dos, dos veces tres, heme aquí ya que me veo siendo por lo menos seis. Para que no se pierda la cuenta por dedos y mano la llevaré. Si estiro dos, tres quedan doblados y dos me quedan si estiro tres. Y si los sumo los tres con los dos, ya tengo una mano, ya soy un ser. Soy uno, uno, como uno cualquiera, como se debe ser. Y todos somos uno, lo mismo nosotros, yo, tú y él y aquel. Somos el coro de niños y nos cuenta el sumo juez. Quién soy, qué soy al señor le pregunté y el me respondió calla y multiplícate. Uno a uno seréis todos. Todos cada cual seréis. Esa será la república donde la lucha y el haz y revés de clases, edades y sexos sea en total concordia y única fe. Y en este coro entre todos a mi vez yo seré el que soy por no ser ni tú ni aquel. Cuando crezca y me haga un hombre ya veréis lo que seré: Rey de mi mismo que rija mis tropas rebeldes a mi mismo fiel. Mis choques, caprichos y dudas harán la paz en mí como único rey. Iba yo cavando a buscar mi alma y mi tumba era lo que cavé. Tierra de memorias y de deseos que no nombre tienen ni mios eran ni sé de quién. Y cuando pensaba llegar al fondo de pronto me encontré Sólo bajo el sol entre los soldados en el patio del cuartel, gritando a coro Viva la muerte, Viva la madre que me dio el ser. Descubrí tesoro que sólo vale por la condición de que oculto esté. La verdad saber de mi mismo quise, yo que sólo soy porque soy mentira y no lo sé. Si peláis el fruto, la roja pulpa se seca y se hace piel. Si por ver mi cara me voy quitando mi careta y mi papel, ¿qué habrá de ser la cara que quede? Máscara, más cara, habrá de ser.