Pablo Neruda: EL CORAZÓN DE PIEDRA
Sobre este episodio
Locución: Manuel López Castilleja Fondo musical: Chris Zabriskie_Prelude 8 Youtube.com Mirad, éste fue el corazón de una sirena. Irremediablemente dura, venía a las orillas a peinarse y a jugar a la baraja. Juraba y escupía entre las algas. Era la imagen misma de aquellas infernales taberneras que en los cuentos asesinan al viajero cansado. Mataba a sus amantes y bailaba en las olas. Así fue transcurriendo la malvada vida de la sirena hasta que su feroz amante marinero la persiguió con harpón y guitarra por todas las espumas, más allá de los más lejanos archipiélagos, y cuando ya en sus brazos reclinó la frente biselada, el navegante le dio un último beso y justiciera muerte. Entonces, del navío descendieron los capitanes muertos, decapitados por aquella traidora sirena, y con alfanje, espada, tenedor y cuchillo sacaron el corazón de piedra de su pecho y junto al mar lo dejaron anclado, para que así se eduquen las pequeñas sirenas y aprendan a comportarse bien con los enamorados marineros.