Galletas perpetuas | LENGUA LARGA PODCAST T1:E75
Sobre este episodio
¡Martina, buena tarde, vámonos p’al rezo! ¡Ya casi termino! – gritó desde el patio de su casa, mientras terminaba de barrer; la casa estaba en la falda de una pequeña colina, cuya cuesta irregular y llena de piedras, llevaba a la cima donde vivía la Petra de Pedro, Tío Chico y la Rosa de Arnulfo.