No era para mí
Sobre este episodio
A veces Dios te manda a lugares que no son para quedarte, solo para que veas algo que necesitabas ver. Acabo de terminar una pasantía que me enseñó más de mí mismo que cualquier libro de carrera. No porque fue increíble, sino porque me dejó algo que no esperaba: claridad. Hoy hablo de los tiempos de Dios, de las experiencias que parecen un error y resultan ser exactamente el plan, y de por qué saber lo que no eres también es conocerte. Porque a veces el desvío era el camino. Con psicología, fe y demasiada honestidad. La vida se aprende viviéndola.